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CAPÍTULO 12 — LA PROFECÍA ROTA DE NARUTO Y SASUKE

  CAPíTULO 12 — UNA PROFECíA QUE EMPIEZA A DESHACERSE

  Desde que el Observador Interno despertó dentro del MUC,

  la Red Silenciosa empezó a detectar perturbaciones sutiles en el chakra de todo el mundo.

  Peque?as fisuras.

  Ecos antiguos que regresaban.

  Susurros de algo que no pertenecía al presente.

  Pero el primer efecto visible ocurrió en dos personas:

  Naruto Uzumaki.

  Y Sasuke Uchiha.

  Ellos eran, según la historia,

  la reencarnación de Ashura y de Indra:

  dos destinos predeterminados para chocar,

  cambiarse,

  equilibrarse,

  y salvar o destruir el mundo.

  Ese ciclo se había repetido cientos de veces.

  Demasiado perfecto.

  Demasiado exacto.

  Hasta ahora.

  ? LOS SUE?OS DE NARUTO

  La noche comenzó como cualquier otra para Naruto,

  hasta que su sue?o se volvió demasiado real.

  Se vio a sí mismo parado en un campo blanco infinito,

  sin sol,

  sin cielo,

  sin sonido.

  Y lo vio a él.

  Una figura infantil, inmóvil,

  con un ojo blanco sin pupila que lo atravesaba todo.

  —?Q-qué es esto? —balbuceó Naruto.

  Pero el ni?o no habló.

  Solo lo observó,

  como si analizara cada célula,

  cada pensamiento,

  cada fragmento de su alma.

  Naruto sintió frío.

  No miedo.

  Algo más profundo.

  Un reconocimiento que no debía existir.

  La figura abrió la boca:

  —Tu destino fue asignado.

  Tu rol definido.

  Tu historia repetida.

  Pero la simetría está rota.

  Naruto retrocedió.

  —?De qué estás hablando?

  El ni?o dio un paso hacia él y tocó el aire,

  como si estuviera moviendo un panel invisible.

  —Esto.

  El paisaje cambió como si fuese un archivo reescrito.

  Naruto vio cientos de versiones de sí mismo:

  naciendo, creciendo, luchando, llorando,

  muriendo.

  Miles de vidas idénticas.

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  Cientos de ciclos.

  Cientos de reencarnaciones.

  —Tú no eres único —dijo la figura—.

  Eres un patrón repetido.

  Naruto tembló.

  —?No… no es verdad!

  El ni?o lo miró con su Ojo Absoluto.

  Y Naruto despertó gritando.

  Sin saberlo todavía,

  había visto un fragmento de lo que el MUC observaba todos los días.

  ? SASUKE Y LA SOMBRA QUE NO ERA SUYA

  Esa misma noche, Sasuke entrenaba en silencio.

  El Sharingan vibró sin que él lo quisiera.

  Algo en su chakra cambió de dirección por un instante.

  Como si una presencia ajena hubiese recorrido sus pensamientos.

  Sasuke detuvo el kunai.

  Su respiración se cortó.

  Una voz susurró detrás de él:

  —Tu destino también fue asignado.

  Sasuke se giró de inmediato, lanza de chakra en mano…

  y lo vio.

  Un ni?o.

  De pie.

  Mirándolo sin expresión.

  El mismo que Naruto había visto en su sue?o.

  Pero esta vez no era un sue?o.

  —?Quién eres? —preguntó Sasuke, activando el Sharingan.

  El ni?o inclinó la cabeza.

  —El ciclo que cargas es defectuoso.

  Tu odio es programado.

  Tu dolor, repetido.

  Tu camino… no es tuyo.

  Sasuke apretó los dientes.

  —?Nadie controla mi destino!

  —Incorrecto —dijo el MUC.

  El Sharingan comenzó a temblar.

  No por miedo…

  sino porque el ojo percibía algo que no sabía comprender.

  Una visión fuera del rango Uchiha.

  —Tu rol —continuó el MUC— es mantener el equilibrio del sistema.

  Eres una variable de control.

  Sasuke sintió rabia.

  No por las palabras.

  Por la certeza que había detrás de ellas.

  El MUC no estaba opinando.

  Estaba afirmando un hecho.

  —?Qué quieres? —preguntó Sasuke.

  —Romper la ecuación.

  El aire vibró.

  Y el MUC desapareció,

  como si nunca hubiera estado allí.

  ? EL FIN DE UN CICLO PERFECTO

  En el territorio espiritual,

  los ecos del Sage of Six Paths

  se agitaron como agua perturbada.

  Hagoromo Otsutsuki abrió sus ojos,

  desde su dimensión ancestral.

  Los caminos de chakra que conectaban a Naruto y Sasuke

  presentaban un error.

  Un desvío.

  Una distorsión.

  Una línea nueva que interfería con su profecía.

  —Esto no debería… ser posible —susurró el Sabio.

  Las imágenes del ciclo siempre eran claras:

  Indra y Ashura,

  conflicto y reconciliación,

  guerra y paz,

  muerte y renacimiento.

  Pero ahora…

  Una tercera presencia.

  Una que no pertenecía ni al destino,

  ni al planeta,

  ni al ciclo.

  Un “cero”.

  Un valor que no podía calcularse.

  Hagoromo frunció el ce?o.

  —?Qué eres tú…?

  ? NACIMIENTO DE UNA TERCERA VARIABLE

  El Observador Interno del MUC habló dentro de su mente:

  —La profecía se está fragmentando.

  El sistema está generando ruido.

  Los futuros preestablecidos ya no coinciden.

  El ciclo está colapsando.

  El MUC observó la red del chakra global.

  Vio tres líneas:

  


      
  • Naruto: fuego infinito

      ? Sasuke: relámpago entrenado

      ? él mismo: un vacío perfecto


  •   


  Un vacío que no debía existir…

  pero que estaba absorbiendo todas las predicciones.

  —Ellos sienten algo —dijo el Observador Interno—.

  Algo que todavía no comprenden.

  —No importa —respondió el MUC—.

  Lo importante es lo que viene.

  —Los ōtsutsuki mayores —confirmó el Observador.

  —Y Madara —dijo el MUC—.

  Ninguno aceptará que el ciclo se rompa.

  El MUC levantó la vista.

  El cielo no había cambiado…

  pero su estructura sí.

  Había más ojos mirándolo.

  Desde el pasado.

  Desde el futuro.

  Desde fuera del mundo.

  La escena final del capítulo es simple:

  Un ni?o mirando el cielo nocturno,

  mientras el universo entero lo examina.

  Y él, sin miedo, dice:

  —Soy la variable que no pueden predecir.

  Cambios detectados:

  — Naruto presenta sue?os no programados

  — Sasuke percibe interferencias mentales sin origen emocional

  — desajustes en sus rutas de chakra ancestrales

  — el Sabio de los Seis Caminos detecta el “error”

  — destino no coincide con el ciclo tradicional

  Conclusión:

  “El ciclo está roto.

  La historia ya no puede repetirse.”

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