El sol salía, un nuevo día amanecía, los rayos de este iluminaban el peque?o campamento que había hecho Dylan y compa?ía, hablando de este, él se encontraba acostado girando de lado a lado, se notaba que tenía los ojos abiertos, estos estaban enrojecidos teniendo notables ojeras, él escuchaba murmullos y a veces gritos detrás de él lo cual provocaba que venas de ira se remarcaran en su rostro, escucho hablar de nuevo a quienes estaban detrás del apretando los dientes y de pronto estallo.
-????Se puede saber de qué tanto hablan ustedes dos?!!!- grito este y tanto Kurimu como Ame alzaron los hombros confundidos ante su pregunta.
-Solo estábamos viendo como mejorar mis técnicas Dylan, ?no pudiste dormir?- le pregunto el casta?o y el rostro del azabache desprendía un cólera terrible.
-Muy bien Kurimu, creo que con todo lo que hemos planificado podrías hacer varios contratos apresores que te beneficien en el combate- le dijo el rubio sonriendo el casta?o, de inmediato ambos chocaron sus pu?os haciendo varios gestos para completar el saludo.
-Desde cuando son tan amigos, bueno técnicamente Ame es tu clon así que no me extra?a, pero bueno, Kurimu no le hagas caso a este, no vez que es como tú, van a tomar las mismas malas decisiones, hazme caso y no hagas más contratos apresores- le dijo el azabache y el casta?o río de manera nerviosa mientras una gotita de sudor le recorría la frente, -?Ya los hiciste verdad?
-Estos contratos no son tan peligrosos como su segunda oportunidad, te garantizo que lo beneficiarán en combate- le dijo el rubio y se notaba descontento en la cara del azabache.
-Uno no debe nunca mezclarse con los contratos apresores, su nombre lo dice, en todo caso, ?qué se supone que haces aquí?- le pregunto Dylan y el rubio se acostó en el césped ignorándolo causándo que ardiera de rabia.
-Acaso no es obvio, si ustedes van a cuidar de Setsuna por el estado en que se encuentra yo estaré aquí, si ella o Kurimu muere yo desapareceré, ya que fui creado con el aura de los dos, ustedes también morirán si ella muere u otro de ustedes, por lo que todos estamos atados, así que lo mejor es llevarnos bien y ser un equipo- respondió el rubio.
-Suenas más maduro que cualquiera de tus creadores, me alegra que haya alguien con sentido común en el grupo- le dijo el azabache mientras veía al casta?o.
-?Por qué me miras a mí?- pregunto este y Dylan río ligeramente, en eso fueron interrumpidos por Setsuna quien estaba corriendo a cuatro patas persiguiendo una mariposa, en eso al ver a Kurimu corrió hacia él abrazándole comenzando el casta?o a acariciarle el cabello.
-Se ha vuelto muy dependiente, posiblemente si la dejáramos sola moriría, eso no nos conviene, incluso aunque no quisiera Kurimu no la dejaría sola, él es así tonto- decía el azabache y el casta?o lo miro con ojos como platos.
-Eso no es cierto, aparte si dejaras a Setsuna sola en su estado es que no tienes corazón y no es dependiente, solo tiene que acostumbrarse a su cuerpo, pronto será útil en combate igual que antes- decía este y noto que la chica meneaba sus piernas como si tuviera un apuro, mirando a Kurimu haciendo un puchero.
-Necesitó ir al ba?o- dijo está notándose que ahora tenía una voz más suave y en ese momento tanto Dylan como Ame comenzaron a hacer cosas como ordenar el campamento y traer madera para la fogata.
-?Oigan!, ?no huyan!- les decía el casta?o y Setsuna le tomo las manos notándose alterada, entonces este suspiro, -Está bien vamos.
Después de un rato Setsuna se estaba ba?ando en un río totalmente desnuda chapoteando agua mientras sonreía, en eso Kurimu estaba recostado a un árbol vigilándola de reojo, ya que estaba sonrojado al verla sin ropa.
-Este lugar es muy loco, primero, ciudades de máquinas, luego un tipo que controla la gravedad, luego la ciudad de las máquinas está destruida, a cada rato se sienten temblores en la tierra, lo único que falta es que de la tierra salga un castillo enorme que lo cuide un dragón- comentaba Kurimu riéndose de lo que decía, -Al menos por ahora hay tranquilidad...
De repente, una niebla empezó a formarse en el sitio, y este se sacudió la cara mientras restregaba sus ojos para saber si lo que veía era cierto, de inmediato una gran edificación se hizo presente, un enorme templo hecho de mármol con múltiples entradas apareció, en este se alzaba una enorme torre dejando con la boca abierta al casta?o, este mismo se cerró la boca con su mano tragando saliva.
En el campamento, Dylan vio a lo lejos la enorme edificación surgir, este corrió a donde estaba Ame el cual estaba haciendo unas lanzas con madera y piedra, y este le golpeó la cabeza para llamar su atención, el rubio se giró enojado, pero al ver la enorme estructura alzarse sobre los árboles más altos del bosque, se quedó boquiabierto.
-Esas cosas que aparecen de repente solo significan problemas- dijo el azabache y el rubio lo miro.
-Y dónde hay problemas Kurimu está entrometido- dijo Ame y de inmediato este recogió sus lanzas y junto a Dylan corrieron hacia ese lugar.
Al llegar a este se encontraron con un Kurimu todo desali?ado y lleno de polvo, estos lo vieron con los ojos entrecerrados y este comenzó a sudar nervioso, este alzo las manos y comenzó a moverlas respondiéndoles.
-Eso apareció de repente y entonces...- decía este, pero fue interrumpido por Dylan.
-Bueno supongo que apareció de repente y provocó un estallido de tierra que te dejo así, ?verdad?- le decía el azabache y una de las cejas de Kurimu comenzó a temblar, -Por suerte no has entrado, nadie debería ser tan tonto como para adentrarse en un territorio desconocido- le dijo nuevamente este y el casta?o bajo la cabeza, -?Entraste verdad?
-Hay una explicación, estaba viendo las entradas y de inmediato vi algo fuera de lo común que nos ponía en riesgo a todos y debía proteger a Setsuna a todo costo- decía este recordando la escena, en esta Kurimu se acercó a las puertas y escucho un llamado, era una chica rubia vestida con ropas provocativas, semi desnuda que lo llamaba desde una de las puertas de la entrada, el casta?o camino hasta allí sonrojado y noto que ella entraba al fondo de la entrada, Kurimu la siguió hasta adentro, pero de inmediato una enorme roca fue lanzada hacia este, rodando cuesta abajo hacia el casta?o, este comenzó a correr a toda velocidad escapando por la entrada de antes, pero la roca choco con esta sellando esa entrada, -Y entonces la entrada quedó sellada y así termine aquí.
-Ya veo, todas las entradas a ese lugar parecen estar llenas de trampas y criaturas escurridizas, si entramos nos costará horas, tal vez días a qué podamos avanzar por el lugar correcto- comentaba el azabache y el casta?o comenzó a carcajearse, -Ahora que tienes, hoy estás insoportable.
-Para que buscarla si ya tenemos la entrada donde la trampa fue accionada- dijo Kurimu y rodeo su pu?o con aura golpeando la roca que sellaba la entrada abriendo paso a la misma sacudiéndose la mano adolorida, -Ya está.
-Aunque ya tengamos una entrada válida, en primer lugar, puede ser peligroso, no deberíamos...- comentaba de nuevo el de las puntas rojizas y el rubio lo callo.
-Es cierto, pero este mundo es peligroso en sí, esto no apareció por gusto, algo debe haber en la cima y seguro lo necesitamos, sospecho que puede haber una de las bestias de ánima que estamos cazando, ?las recuerdas?
-Claro, pero lo lógico no sería entrar, pero no estamos en un lugar lógico...- decía este y vio como Setsuna corriendo a cuatro patas entro en el lugar, Kurimu siguió tras de ella y Ame también, en eso Dylan suspiro, -Ya no importa- dijo este siguiendo a los otros muchachos.
Al momento de entrar, el azabache corrió tras los muchachos y noto un largo camino oscuro, este giro hacia la derecha habiendo perdido de vista a Kurimu y compa?ía, miro a su alrededor y suspiro, de repente captó un olor, este corrió y extendió su mano hacia delante tomando algo en esta, eran una larga cabellera marrón siendo de Setsuna comenzando a quejarse está de dolor.
-Sabía que ese olor era tuyo, demonios nos metimos en un laberinto sin pensarlo, por suerte te encontré, eres la más escurridiza, los otros dos tontos seguro ya se perdieron, aunque tampoco se podría decir que voy por buena dirección- decía este soltando a la casta?a sentándose está encorvada a su lado, de repente Dylan se sonrojó y se sostuvo el corazón un poco mareado, -?Que sucede?, ?estos síntomas?- decía este mirando al frente notando a la misma chica rubia que vio Kurimu antes, está comenzó a desvestirse frente al de las puntas rojizas quedando su piel desnuda, esta se fue acercando mientras este extendía su mano, acercándose su frío toque a la suave piel de la rubia.
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-Tócame- le decía está acercándose aún más al azabache mientras se mordía el labio, los ojos de esta se tornaron rojos mientras que de su mordida salía un ligero hilo de sangre.
-Esto fue lo que afectó a Kurimu, su poder tentativo es muy poderoso que bajo he caído al ceder a él, ahora no puedo reaccionar, debo disculparme luego con Kurimu por pensar que es un tonto- decía el azabache mientras que la rubia ya estaba a centímetros de sus labios, en ese instante Setsuna reacciono y con las garras de sus manos corto el rostro de la rubia haciéndole sangrar en gran medida.
-Gracias Setsuna, esta batalla la hubiera perdido de seguro- le agradeció el azabache y se notó que la casta?a observaba fijamente a la rubia, moviéndose y retorciéndose su cuerpo.
-???Maldita perra!!!- se quejó la chica notándose que el zarpaso le había deformado la cara, pero esta cambio aún más, en cada espacio sin cortar apareció una cara, su pelo se hicieron trenzas formando dos colas de escorpión, sus senos crecieron y la piel se abrió formándose dos bocas llenas de dientes filosos siendo estos parecidos a la boca de una sanguijuela, y de su espalda baja apareció una cola larga que tenía en la punta la tenaza de un escorpión.
-Fea- le dijo Setsuna mientras sonreía de manera dentuda a la monstruosa chica frente a ella y está exploto en cólera dejando ver su intensa aura.
-Tú no eres quien para hablar- le respondió está y de sus bocas de sanguijuela escupió bolas de saliva verde, la bestial Setsuna salto agarrándose de las paredes esquivando el líquido notándose que este era ácido, de inmediato la casta?a dejo salir su aura mutando está recubriéndola de lo que parecía la cabeza de un dragón con un enorme cuerno en la frente.
Setsuna salto y comenzó a correr esquivando los ataques ácidos de la mujer, al estar cerca de esta, la rubia estiró la trenzas de escorpión que conformaban su pelo agitándolas como un torbellino hacia la desali?ada chica, está se rajó en el suelo abriendo sus piernas esquivando el ataque y con la misma gracia giro en este como si bailará y con las garras de sus pies recubiertas de aura, de dos tajos corto ambas trenzas, luego dio un salto hacia delante perforando el pecho de la mujer con el cuerno de dragón de aura que la rodeaba, produciendo que esta tuviera una gran hemorragia.
-Maldita...- dijo está mujer monstruosa y con sus últimas fuerzas hizo que su cola de tenaza atacará a Setsuna, está lo esquivo y con sus dos pu?os atacó de forma sincronizada la tenaza cerrada aplastándola, luego Setsuna abrió su boca y salto arremetiendole una mordida al aire, pero esto causó que la boca del dragón de aura que la rodeaba aplastará el cuerpo de la mujer de una gran mordida partiéndola en dos.
-Fea, fea, fea- decía Setsuna mientras sacaba su lengua y salivaba notándose feliz dando vueltas en círculo en el suelo a cuatro patas.
-Bien echo Setsuna, que bueno que está loca se cruzó contigo y no con Kurimu, él es capaz de compadecerse de ella y pedirle que se una a nosotros- decía el azabache riéndose ligeramente de lo que dijo y noto que Setsuna estaba captando un olor empezando a olfatear el suelo, comenzando a correr por el laberinto alejándose de él, -?Setsuna espera!- grito Dylan corriendo tras de ella.
En otro lugar, tanto Kurimu como Ame caminaban por los pasillos, estos recorrían el lugar con cara de indiferencia, caminaban y caminaban doblando por cada esquina sin mentar ni una palabra.
-Estamos perdidos- rompió él silenció el casta?o respondiéndole de inmediato el rubio.
-No lo estamos- le dijo este y Kurimu le volvió a decir.
-Si lo estamos- le dijo este y el rubio le respondió de nuevo.
-No lo estamos- le respondió este y continuaron así por unos minutos hasta que ya venas de ira se remarcaban en el rostro de ambos chocando ambos la frente mientras sus ojos desprendían rayos al verse, -?Cuantas veces te tengo que decir que no estamos perdidos, los hombres no se pierden!
-?Entonces donde estamos?- le pregunto el casta?o y el semblante de enojo del rubio se esfumó cambiándose por uno de indiferencia.
-No lo sé- respondió este y ambos cayeron derrotados al suelo con los ojos en blanco, -?Estamos perdidos!
-Vaya, vaya, pero miren que tenemos aquí unas pobres almas pérdidas, pobrecitos, deberían centrarse en hacer lo que cabe dentro de las posibilidades de su cerebro- comento una voz que parecía de una fémina desvelando que era una chica de cabellos verdes oscuros, este comentario hizo que tanto Kurimu como Ame levantarán el rostro para verla con el ce?o fruncido.
-Lucy, pero nosotros también estamos perdidos- le comento el chico de verdes cabellos también que se encontraba a su espalda dejando a la chica con los ojos en blanco.
-?Drac tonto no lo digas!, ?nos haces quedar mal!- le grito está y el muchacho soltó una ligera risa, en eso el ce?o de ambos se oscureció volviéndose su semblante mucho más serio, -Humanos, bueno uno y una bestia de ánima que se asemeja a uno, al parecer es un participante de la cacería, pero no recuerdo haber visto su miserable rostro.
-Kurimu... ten cuidado con la chica, no la ataques, sus comentarios crueles, detectó cierto nerviosismo al decirlos, realmente no piensa eso y está asustada, por lo que quiere que le respondamos, ataquemos o algo así, asumo que así se activa su habilidad- le dijo Ame al casta?o y este asintió encontrándose ambos con un semblante serio también, haciendo que la peli verde tragara saliva notándose algo nerviosa.
-Da igual, aunque asumas que no debes atacarme eso me deja completamente segura, no tienes forma de vencerme, aparte ahora mi primo acabará con ustedes, ya ha matado a dos de las Bestias de ánima que vinimos a cazar, las que controlan aspectos de la realidad- dijo ella y noto que Kurimu entrecerraba sus ojos expulsando un poco de su aura mirándola fijamente.
-?Se puede saber cuáles fueron esas bestias?- pregunto el casta?o y la peli verde trago saliva, ya que el aura de este salía cada vez más, en eso su primo se puso frente a ella respondiendo.
-Calma muchacho, ya no tienes que preocuparte me encargue del babuino que controlaba la fuerza nuclear fuerte y de la reina de las máquinas, la due?a del electromagnetismo, a los dos les di una muerte rápida...- le decía Drac y sus últimas palabras hicieron que Kurimu estallara en ira, su aura empezó a expulsarse en grandes cantidades mientras su cabello se elevaba y este abría sus ojos del enojo.
-?Muerte rápida?... cuando encontré a Jun, la vi con un agujero en el pecho, sus pulmones estaban destrozados y su máscara ya no filtraba el aire, se estaba ahogando, pero su resistencia física la mantenía viva, lo cual en vez de aliviarla la hacía sufrir más, todos sus huesos estaban fracturados por los escombros que tenía encima, ?cómo que muerte rápida imbécil?- le dijo el casta?o levantando su dedo índice apuntando a Drac formando su pose de pistola.
-Que te pasa, da igual, las tenemos que matar, se supone que estamos en la misma situación, no entiendo, ?por qué te enojas tanto por ese monstruo?- le pregunto la peli verde y Kurimu comenzó a llorar secándose las lágrimas con su antebrazo dejando sorprendida a la chica, -Este tipo está loco.
-?No lo sé!, Jun era muy amable, nunca intento matarme cuando me enfrente a ella, solo trataba de ahuyentarnos de su hogar, era delicada, tímida, a veces pienso que solo era una ni?a a pesar de su apariencia, cuando perdió sus poderes estaba muy frágil y por mi culpa y lo inútil que soy se la llevaron, ahora posiblemente esté muerta, por lo que no me importa si soy irracional o inmaduro descargaré mi ira contigo, después de todo fueron ustedes los que la dejaron indefensa- decía este exaltado alzando nuevamente su dedo apuntando al peli verde estando este con un semblante serio y su mirada estaba baja.
-Estate quieto, si me atacas perderás tus poderes para siempre, mejor tratemos de salir de aquí juntos, oye tu el rubio, ?detenlo!- gritaba Lucy y Ame comenzó a reírse a carcajadas.
-Ni loco, verás este enfrentamiento sería muy interesante, ya que Kurimu también derroto a una de las bestias omnipotentes de este lugar, tranquila dudo que su rabia esté enfocada en ti, yo me preocuparía más por tu primo, Kurimu es alguien que aunque se enoje muy rápido, se le pasa igual de rápido, así que muchacho, te recomiendo que pienses bien tu siguiente frase- menciono el rubio sentándose en el suelo estirando los pies.
-Que locura- dijo la peli verde notando como Drac caminaba hasta pararse justo al frente del dedo con el cual apuntaba Kurimu, apuntándole este directo al corazón.
-Pareces alguien con buenos sentimientos y eso lo aprecio, lamento mucho si la hice sufrir, tienes que entender que no tenemos otra opción...- le decía Drac y el enojo de Kurimu se fue disipando adoptando una expresión más comprensiva, -... Yo no debí contenerme, debí acabar con ella aunque significara destrozar su cuerpo para que muriera- repitió este y el rostro del casta?o se llenó de venas, de inmediato en su dedo se concentró toda su caótica aura y en un instante disparo su bala espectro, golpeando esta de lleno el pecho de Drac haciéndolo escupir sangre en gran cantidad siendo mandado a volar por los aires estrellándose contra varias paredes destrozando estás hasta que el impulso se acabó, chocando con una última que se rompió también derrumbándose encima del peli verde.
En otra parte del laberinto, se pudo sentir como el suelo retumbaba debido al disparo de Kurimu, Dylan concretamente se agachó en el suelo evitando perder el equilibrio debido al terremoto que se había desencadenado
-Esa aura, esa destrucción, es Kurimu, lanzo su bala espectro, esto es malo, que tipo de enemigo haría que él lanzará el único ataque que tiene al día, en el peor de los casos él estaría solo, pero dudo que Ame se halla alejado de él y este es muy versátil en combate- reflexionaba Dylan poniéndose de pie tranquilamente adoptando una postura pensativa recostadose a uno de los muros del laberinto, -Demonios, también perdí a Setsuna, esto no podría ponerse peor.
De repente la pared a la que estaba recostado Dylan se agrietó saliendo dos manos verdosas de esta agarrándole el rostro comenzándolo a asfixiar, este intento defenderse, pero noto la fuerza inmensa que tenían esos brazos, visualizó que eran verdosos por la pútrida piel que tenían, este se tranquilizó y apunto sus manos hacia adelante creando en ambas manos dos espadas una azabache ya conocida y otra de empu?adura blanca y hoja rojiza, giro ambas apuntando hacia detrás y con ellas y atravesó la pared escuchando como apu?alan a quien estaba tras de esta.
-Con eso será suficiente estúpido- dijo el azabache alejándose notando como gritaba de dolor ese ser detrás de el mármol, de inmediato empezó a sentir fuertes estruendos en la misma, -No puede ser, debería estar muerto, pero la está golpeando.
La pared se agrietó aún más destrozándose dejando ver a este ser, era una especie de ser humanoide, como un zombi, que no tenía ropa, pudiéndose ver toda su piel y órganos salidos, secretaba un líquido verdoso y empezó a caminar de forma lenta hacia el de las puntas rojizas.
-Tenía que hablar- dijo este empu?ando sus dos espadas curvas apuntando al ser muerto que caminaba hacia donde él estaba.
Continuará...

